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Enfermera Secuestró A Bebé Recién Nacido De Padre Venezolano Y Mamá Argentina, Afirma Que Es El Anticristo

Enfermera secuestró a bebé recién nacido de padre venezolano y mamá argentina, afirma que es el anticristo

A la orden de la justicia fue puesta Magda Bendayan (42), una enfermera de la Maternidad Sardá en la ciudad de Buenos Aires, por el secuestro de un bebé recién nacido, ¿la razón?, afirma que el hijo de un venezolano maracucho y una argentina porteña es el anticristo que traerá la oscuridad a la tierra.

Los hechos se desarrollaron tras una serie de curiosas coincidencias que disparó las alarmas del Apocalipsis de la enfermera neonatal.

“Era la mujer más intolerable que jamás había visto, altanera, presumida, estaba en labor de parto y parecía no dolerle, se estaba comiendo un alfajor y todo, ví cuando entró y un nene al mirarla a los ojos cayó al suelo convulsionando; el esposo no paraba de decir palabras como “mardición pal coño”, “mardiciento” y “trimardito”, nunca en mi vida había escuchado ese tipo de maldiciones, creo eran parte de un ritual para recibir al hijo de satán, todo el ambiente era pesado, el nene nació a las 06:06 de la mañana y cuando le preguntaron al papá como se llamaría el bebé dijo “Damian Messi” ahí es cuando supe que debía hacer algo, tomé al niño a escondidas pero me detuvieron” –esa era parte de la declaración de la enfermera antes de ser trasladada a la fiscalía con cargos por intento de secuestro y posible homicidio.

Maria Gracia Ruíz (32) es el nombre de la parturienta porteña que fue registrada en la maternidad, con fecha de nacimiento 06 de Junio de 1986, al igual que su pareja de origen venezolano Teófilo Sevillo (32) nacido el mismo día en la ciudad de Maracaibo.

Se supo que la enfermera sufría ligeros cuadros de esquizofrenia y según sus compañeros nadie esperaba que ella pudiera hacer algo así, pues afirman que ella ni siquiera es católica, es atea y vegana; “aunque teniendo en cuenta la mezcla de una porteña con un marachucho no nos da buena espina tampoco”. –opinaron algunas enfermeras con recelo y bajo anonimato.

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